En la Granja Escuela el Palomar hay un lugar mágico para los pequeños granjeros que nos visitan: el País de los Cuentos.

Se trata de una actividad muy especial, dirigida principalmente a los alumnos de educación infantil y primeros cursos de primaria, en la que los niños se convierten en los protagonistas de los cuentos y juegan a ser duendes, piratas, hadas, magos, príncipes o princesas, viviendo una aventura inolvidable.

Descubrirán  la seta de los duendes, la casita de los pitufos, el coche de los picapiedra, el barco pirata, la cabaña de la bruja, la casa del árbol, el castillo del Rey y el castillo del Príncipe, el Palacio de las Hadas, el hogar del Ratón Pérez y la Ratita presumida, la choza del cazador,  el Jardín Encantado,  entre otras preciosas construcciones.  Un mundo hecho a su tamaño, en el que todo es de juguete, y donde conocerán los seres fantásticos que viven en el País de los Cuentos.

Los niños podrán entrar a jugar en las casitas de sus personajes preferidos y subir a la torre del Castillo, dejando volar su imaginación para crear su propio cuento de hadas y vivir sus sueños.

El Pueblo de los Niños

Además podrán recorrer y visitar un lugar encantador: nuestro Pueblo de los Niños, la recreación de una aldea tradicional, con sus hogares, talleres de artesanos y una plaza a la que no le falta detalle.

Los niños aprenderán los principales elementos de las aldeas rurales, entrando en las casitas y descubriendo cómo se vivía antiguamente en el campo, cuando no había electricidad ni agua corriente en la época de nuestros abuelos y bisabuelos. Con las explicaciones de nuestros educadores, aprenderán cómo se trabajaba antaño, de dónde se cogía el agua,  porqué se almacenaban las cosechas, etc. Y además podrán jugar en las pequeñas viviendas, entrar y salir, subir y bajar…  recorriendo todo el pueblito. ¡Qué divertido!

La Plaza de los Oficios

La plaza mayor del Pueblo de los Niños está rodeada de puentes, un pozo con fuentes y varios talleres que rememoran antiguos oficios, ya casi perdidos en el tiempo. Allí los niños podrán observar la casa del carpintero con su banco y útiles de trabajo. Verán la panadería, con su horno de leña donde se cocían los panes. La cestería donde se realizaban los cestos de mimbre. Y la fragua del herrero con su yunque. Todo un mundo de detalles para acercar a los más pequeños a la vida rural, la artesanía y a las tradiciones de antaño.

¡Seguro que desean volver!