La Granja Escuela El Palomar colabora con el Centro de Recuperación de Animales Silvestres de la Comunidad de Madrid y desde hace más de 25 años es receptora de especies protegidas, fauna autóctona y animales exóticos de distintos puntos de nuestra geografía.

En nuestro Centro de Recuperación los niños podrán admirar magníficos ejemplares de la fauna autóctona, como jabalíes, lobos, zorros, gamos, ciervos y erizos, y también animales exóticos de lejanos países como iguanas, mapaches, agapornis, tortugas de la Florida, etc.

La finalidad de los centros de recuperación de especies protegidas es el cuidado de  animales de dichas especies que por diversas razones no pueden sobrevivir en libertad,  con el objetivo de recuperarles y posteriormente devolverles al medio natural.

Cuando los agentes forestales, el SEPRONA, la policía local o particulares recogen animales silvestres heridos o enfermos, víctimas de cazadores furtivos o de accidentes, o que no tienen la capacidad de desenvolverse con normalidad en la naturaleza por motivos diversos, los conducen a los centros de recuperación, donde son atendidos adecuadamente para que puedan regresar a su hábitat natural.

La Granja Escuela El Palomar se convierte en el nuevo hogar para aquellos animales que ya no pueden sobrevivir en libertad, por sufrir alguna lesión o por haber permanecido largo tiempo en cautividad.  Los animales de mayor tamaño, como ciervos, gamos, lobos y jabalíes comenzarán una nueva vida en los cercados que tenemos habilitados en el bosque, en condiciones de semi-libertad. En los recorridos por la Senda del Encinar los niños podrán observarles en su hábitat natural y colaborar en su alimentación y cuidados. Muchos animales se acostumbran al trato con el hombre y participan en las actividades educativas que desarrollamos para escolares, que aprenden a cuidarles, a reconocer las características de cada especie y a respetarles.

Así llegaron a la Granja nuestros amigos Zoe y Neo, dos zorritos huérfanos que rescatamos en el bosque, los criamos con biberón y ahora ya no se quieren marchar de la granja y viven con nosotros. Son muy buenos con los niños y hasta comen de sus manos.

Por otra parte, en los últimos años ha aumentado de forma importante el número de animales exóticos en España, con el consiguiente riesgo para los ecosistemas locales si son liberados de forma intencionada o si se escapan, ya que algunas especies son invasoras o dañinas para nuestra fauna autóctona. Mapaches, cerdos vietnamitas, camaleones, monos, tortugas, serpientes como pitones, boas o falsas corales, aves como agapornis o cotorras grises, y un largo etcétera forman parte de muchos hogares madrileños, y por desgracia, ahora también de nuestro medio natural.

Algunas de estas especies que son encontradas en nuestros ecosistemas son objeto de acogida en nuestro centro de recuperación; determinados animales se quedan a vivir en nuestra Granja y reciben todos los mimos de los niños, y a otros se les intenta proporcionar un nuevo lugar de estancia, ya que su liberación en estos casos no es viable.