¡Un auténtico mini zoo que hace las delicias de los niños!

Os presentaremos a Zoe y Neo, dos zorritos huérfanos que rescatamos en el bosque, los criamos con biberón y gracias a la ternura de los niños hemos conseguido que sean amigables y dóciles. ¡Ahora ya no se quieren marchar de la granja y viven con nosotros!

Descubriréis a Lluvia y a los traviesos coatíes y a la simpática nutria Calcetines, que vive en su estanque y asombra a los niños con sus juegos, mientras las llamas pasean altivas. Y a las jinetas, que son muy tímidas y salen al atardecer cuando les llevamos la merienda. Y a los puercoespines Trancas y Barrancas, a los que les encanta que los niños les den fruta.

Conoceréis a la jabalina Peggy, que adora la compañía de los niños y se tumba para que le acaricien, es muy dócil. Y a aprenderéis porqué los bebés de los jabalís se llaman rayones.

Y en nuestro reptilario los niños podrán admirar y tocar diferentes serpientes de bellos colores y descubrirán iguanas, lagartos, dragones, tortugas gigantes y otros reptiles.

También verán animales nocturnos, como las chinchillas , de bello pelaje aterciopelado que dormitan por el día en su hábitat y alborotan cuando se pone el sol.  Y a los divertidos mapaches enmascarados.

Y nuestros monos, tres hermanos nacidos y criados en la granja, revoltosos y pedigüeños que  siempre extienden sus manitas para que les demos golosinas.

Contamos con varias parejas de hurones criados también por nosotros, son muy dóciles y los niños pueden cogerlos y acariciarlos y… ¡Llevarlos de paseo!

Los niños aprenderán de la mano de nuestros educadores las características de los diferentes animales salvajes, su alimentación, hábitos y costumbres, a través de talleres específicos.

Además, en nuestro bosque viven los jabalís, lobos, ciervos y gamos, magníficos ejemplares de la fauna autóctona, que podremos admirar mientras recorremos la senda ecológica del encinar. Estos animales han estado en la granja hasta convertirse en adultos y ahora necesitan más espacio para poder correr, saltar, trepar… por lo que les trasladamos a nuestro encinar donde viven en grandes cercados.